lunes, 24 de febrero de 2014

La Batalla de Stalingrado


La batalla de Stalingrado:

La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Alemania nazi por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Tras el relativo fracaso de la invasión de 1941, que había conseguido importantes conquistas pero había fracasado en su intento de ocupar Moscú y Leningrado, Hitler, incapaz de lanzar en 1942 una ofensiva de igual magnitud, optó por pasar a un ataque limitado en vez de consolidar las anexiones conseguidas. La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó a finales del verano de 1942, en el marco de la Operación Azul o” Fall Blau”, un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso. Para Hitler, Stalingrado era importante porque necesitaba proteger los campos petrolíferos de Rumania, de los que dependía todo su imperio del este.


Operación Azul:

-   Avance hacia el Don: El 1 de junio, Adolf Hitler y el mariscal Fedor von Bock presentaron a los generales del Grupo de Ejércitos Sur la Operación Azul en los cuarteles generales de esta unidad, ubicados en Poltava. Al 6.° Ejército de Paulus se le encargó la tarea de limpiar Vorónezh, y luego dirigirse a Stalingrado acompañado del 4.º Ejército Panzer de Hermann Hoth. Una vez allí, se encargarían de destruir los complejos industriales y de proteger el Cáucaso desde el Norte. En aquel momento, Hitler no consideraba necesaria la captura de la ciudad.

El ataque se dirigió hacia el sur con la finalidad de acceder al petróleo del Cáucaso. En un principio, la "guerra relámpago" alemana fue un total éxito y las tropas alemanas avanzaron vigorosamente. Sin embargo, hubo un momento en que el ejército alemán se dividió en dos objetivos: ocupar la ciudad de Stalingrado en el Volga, punto clave hacia los Urales, y continuar el avance hacia el sur, hacia el Cáucaso.


Para proteger los planes de la Operación Azul, se prohibió tajantemente la transcripción de órdenes; todo debía comunicarse de manera verbal. Sin embargo, el 19 de junio, un avión alemán que llevaba anotaciones personales del general Georg Stumme acerca de la operación fue derribado detrás de las líneas enemigas, y los papeles fueron capturados por los rusos. No obstante, después de que el general Filipp Gólikov los entregara directamente a Stalin, este los rechazó como falsos, convencido de que Moscú seguía siendo el principal objetivo alemán.

El 28 de junio inició la ofensiva contra Vorónezh, hacia el sur de Rusia, y el error de Stalin fue obvio. Dos días después, las fuerzas de Paulus cruzaron el Donets, con el 2.º Ejército Húngaro y el 1.º Ejército Panzer cuidando su izquierda y su derecha respectivamente. Debido al rápido avance alemán, Hitler decidió enviar parte de las fuerzas del 4.º Ejército Panzer, que estaban atacando Vorónezh, al sur. Esto significó un retraso en la captura de Vorónezh, lo que supuso que las fuerzas de Timoshenko, que escapaban hacia Stalingrado, tuvieran más tiempo para hacerlo. El plan original implicaba que el 6.° Ejército y el 4.º Ejército Panzer cortaran la retirada a los rusos antes de que éstos se reagruparan, luego atacaran Rostov del Don y después fueran a reforzar las líneas defensivas del Cáucaso. Pero impaciente por el retraso, Hitler cambió el orden del plan, y en lugar de esperar a las fuerzas de Paulus y Hoth, ordenó que se capturaran Stalingrado y el Cáucaso al mismo tiempo.

-       Ni un paso atrás: El 16 de julio, el general Vasili Chuikov llegó al Frente de Stalingrado.

 Stanlin el 19 de julio había ordenado que Stalingrado quedase en estado de sitio total no permitiendo la salida de los civiles y se comenzaron los preparativos para resistir a los alemanes, que se acercaban.  El 28 de julio, preocupado por el avance alemán hacia el Volga, que podía dividir a Rusia en dos, Stalin prohibió la rendición sin importar las razones, y ordenó la formación de una línea en la retaguardia de la infantería que fusilara a todo soldado soviético que retrocediese sin permiso, Esta orden de Stalin, muy pronto fue conocida popularmente como la orden ¡Ni un paso atrás!

Por su parte, confiado en el derrumbe del Ejército Rojo en sur de Rusia, Hitler mal informado de la situación ordenó que se iniciase el avance sobre el Cáucaso del Grupo de Ejércitos A, aunque Stalingrado aún no había sido tomada por el 6° Ejército de Paulus.


-     Avance hacia el Volga: A principios de agosto, Hitler cambio de opinión de nuevo y ordeno a las fuerzas de Hoth, que se dirigieran al este, hacia Stalingrado, después de haberles ordenado inicialmente que fueran al sur. El avance alemán por tierra procedía de Gumrak. Y lo hacía de manera brutal y arrolladora. Ese mismo, el día 23, la vanguardia del 6º ejército alemán alcanzo el Volga.










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